Comenzó
el Primer Congreso de Comunicación Pública de la Ciencia con un acto inaugural
que tuvo como protagonistas a los máximos referentes de las entidades
organizadoras. Hubo presencia mediática y una amplia convocatoria con mayoría
de jóvenes estudiantes.
Definir
el término comunicación ha sido, desde hace muchos años, uno de los principales
motivadores de estudiosos en la materia. Muy sencillamente, se la puede
plantear como un proceso mediante el cual dos o más entidades comparten una
información. Según los investigadores de la emblemática Escuela de Palo Alto,
nos es imposible dejar de comunicar. Es decir, que lo hacemos en todo momento
aunque sea de manera involuntaria.
Sin embargo, en la construcción de la sociedad y la cultura, también vamos comunicando el conocimiento de manera totalmente consciente y adrede. Es por esto que la comunicación como disciplina necesita especializarse en los diferentes campos del desarrollo humano y tecnológico, siendo uno de ellos de principal interés en el siglo XXI: la ciencia.
Ayer se inauguró el Primer Congreso de Comunicación Pública de la Ciencia en las instalaciones de la Escuela de Ciencias de la Información de la Universidad Nacional de Córdoba; donde desde muy temprano, profesionales de las ciencias formales y humanas se encontraron en un ambiente tranquilo y propicio para el intercambio de experiencias.
Sin embargo, en la construcción de la sociedad y la cultura, también vamos comunicando el conocimiento de manera totalmente consciente y adrede. Es por esto que la comunicación como disciplina necesita especializarse en los diferentes campos del desarrollo humano y tecnológico, siendo uno de ellos de principal interés en el siglo XXI: la ciencia.
Ayer se inauguró el Primer Congreso de Comunicación Pública de la Ciencia en las instalaciones de la Escuela de Ciencias de la Información de la Universidad Nacional de Córdoba; donde desde muy temprano, profesionales de las ciencias formales y humanas se encontraron en un ambiente tranquilo y propicio para el intercambio de experiencias.
El
congreso se concreta
A
las nueve de la mañana ya podía verse el movimiento de los organizadores. Profesores
y administrativos de la ECI caminaban eufóricos por la galería principal del
“edificio nuevo”, situado en Avenida Valparaíso y Los Nogales, de Ciudad
Universitaria. Dejaron listos de forma anticipada los escritorios para las
acreditaciones, que por esa hora ya estarían recibiendo a los primeros
asistentes y a la prensa.
El
cronograma de la jornada indicaba que la inauguración sería a las once, en el
auditorio. A la espera de este acto, se montaban actividades paralelas como la
feria interactiva itinerante “Veo Veo” y la muestra fotográfica “Ojos de
Sudamérica”. Podían verse niños con uniformes de diferentes colegios, guiados
por sus docentes que explicaban en voz alta en dónde se encontraban. También
deambulaban los primeros profesionales, identificados con sus credenciales y
delatados por las carpetas y folletos que entregaban al llegar. Algunos tan
sólo esperaban relajados en los sillones de madera del patio, la mañana estaba
fresca y se prestaba para una lectura tranquila.
Ya
en horario, los asistentes comenzaron a congestionarse frente a la puerta del
salón. Había un bullicio insistente, claro, comunicadores y futuros
comunicadores en masa congregados en un evento cautivante. Imposible domar
tremendas cuerdas vocales que responden acorde a tal cantidad de ideas en su
cabezas. Mientras tanto, se comenzaba a avanzar y la gente iba ocupando sus
ubicaciones en el auditorio.
Seguidilla
de exponentes
La
inauguración se retrasó unos 25 minutos. Ubicados sobre el escenario la Rectora
de la Universidad Nacional de Córdoba, Dra. Carolina Silvia Scotto; el Ministro
de Ciencia y Tecnología de Córdoba, Dr. Tulio del Bono; el Decano de la Facultad
de Astronomía, Matemática y Física, Dr. Francisco Tamarit; la Directora de la
Escuela de Ciencias de la Información, Dra. Paulina Emanuelli. Ubicada la
prensa y los medios locales, con sus periodistas y camarógrafos. Ubicados los
asistentes, con sus expectativas al máximo. Se dio así comienzo con la
presentación de las autoridades.
La
primera en dirigirse al público es Emanuelli, quien lee un largo discurso donde
cita a personajes como Galileo Galilei, retoma las formas de difundir el
conocimiento y los contextos, las condiciones con las que debe cumplir el
comunicador de la ciencia. "La ciencia es parte constitutiva de la cultura
y el conocimiento científico forma parte de una estructura social que lo
sustenta y que a la vez se ve modificada por él". Postuló en conclusión,
que el profesional que se propone este deber debe tener una visión donde su
principal objetivo es integrar al público a los avances de la ciencia.
Hubo
aplausos por parte del público. Primero por equivocación, ya que la directora
de la ECI aún no había concluido su discurso. Minutos más tarde, el aplauso
correspondiente. Llegaría el turno de la palabra para Francisco Tamarit, quien
es interrumpido constantemente por problemas con el sonido. La gente comienza a
murmurar, pero esto no lo detiene. En su discurso breve (pero planificado)
menciona que “los apelativos nos agradan”, haciendo referencia a las formas en
que se clasifica a las ciencias como duras o blandas. Mientras que ambas se
necesitan y sus profesionales son parte conjunta del conocimiento y deberían trabajar
de esa manera en su difusión también.
Dos
referentes más
Faltando
cinco minutos para el medio día, Tulio del Bono comienza a hablar sobre el por
qué del énfasis en comunicar ciencia desde el Ministerio, haciendo un recorrido
histórico desde antaño hasta que el hombre descubre que la incorporación del
conocimiento en la producción y la economía aumenta el Producto Bruto Interno
de los países. Así se crean los modelos de comunicación. Cita “El triángulo del
conocimiento” de Jorge Sábato, y procede postulando que el comunicador social
tiene que conocer los dos lenguajes: ciencia y cultura. Pero además, debe
ayudar a conformar la capacidad para debatir la política científica actual con
raciocinio en la sociedad. Así, resalta la iniciativa del COPUCI, en conjunto
con la creación de la Especialización en Comunicación Pública de la Ciencia que
se dicta en la Escuela sede del congreso, el Premio Córdoba al Periodismo
Científico y el programa “Universo Científico”.
Al
terminar su discurso, es el turno de Carolina Scotto, quien afirma que este
evento es un “acontecimiento académico muy importante”. Menciona la relevancia
de la práctica comunicativa como tarea multidisciplinar en donde no sólo se
debería hacer énfasis en la difusión de los resultados, sino también de los
procesos mediante los cuales se hace realidad la ciencia. Es decir, propone que
se debe enseñar su método, para generar un espíritu crítico. “La actividad del
comunicador público de la ciencia tiene un enorme impacto político”, en la
ciudadanía, la democracia y en la cultura. Como cierre, resalta que el
auditorio se encuentra en mayor parte constituido por estudiantes y que es
importante que sea así, ya que es un espacio propicio para la motivación en
esta rama.
Final
con premio
Para
finalizar este acto inaugural, se hizo entrega de las distinciones del “Premio
Córdoba al Periodismo Científico” impulsado por el Ministerio de Ciencia y
Tecnología de la Provincia de Córdoba. En sus respectivas áreas de desempeño,
recibieron un diploma y su premio en efectivo Daniel Toledo (Radio); Diego
Julio Ludueña (Audiovisual); Nicolás Pisano (Web); Lucas Gianre
(Institucional); Lucas Viano (Gráfica). El premio Córdoba al Periodismo
Científico se comunicó en esta ceremonia, resultando galardonados Diego
Ludueña, Eliana Piamonte y Yamila Abud por su documental “El ojo de la tierra”.
Así,
entre aplausos y emociones, se dió por terminado el acto y se invitó a los
asistentes a presenciar la primera conferencia del programa, “La comunicación
pública de la ciencia y tecnología en Argentina”, a cargo del Lic. Pablo
Leonardo Moledo, editor del suplemento Futuro de Página|12.
No hay comentarios:
Publicar un comentario